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PALABRA DE VIDA CORRESPONDIENTE AL XXV DOMINGO DEL TIEMPO ORDINARIO 2017

escrito por:  admin ayer

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PALABRA DE VIDA

 DOMINGO VIGESIMOQUINTO DEL TIEMPO ORDINARIO (ciclo A)

Santuario, 24, Septiembre, 2017

 

            "¿Es que no tengo libertad para hacer lo que quiera en mis asuntos? ¿O vas a tener tú envidia porque yo soy bueno?".
 

Ambientación

         Nos ponemos en la presencia del Señor y de nuestra Madre la Virgen de la Cabeza, para que nos ayude acercarnos al misterio de Dios.

         "Dios no actúa conforme a las leyes humanas. Su Justicia tiene poco que ver con nuestra justicia.

         Concede gratis, lo que ni siquiera somos capaces de imaginar, ni mucho menos merecer.

         A los obreros de última hora les paga igual que a los que han soportado el calor y el peso del trabajo de todo el día.

         Dios es el "amo generoso", que a todos ofrece la Salvación. De esto nos habla el Evangelio de hoy.

         Pero Dios no es un patrono, ni nosotros somos obreros a sueldo. La Religión no es un contrato de trabajo con Dios en el que nos comprometemos a acudir tantas veces a Misa, a rezar tantas oraciones, para que Él nos pague con el Cielo.

         Si pensamos así, nos comportamos como cristianos a sueldo, y nos escandalizamos, como los obreros de la Parábola, porque otros que no cumplen tan religiosamente sus obligaciones, también reciben su paga, la salvación.

Vamos a participar unidos en esta Celebración.

(Un momento de silencio)

 

En la presencia de Dios decimos:

 

         Es el momento del perdón. Tenemos fallos, faltas y pecados.. .Al comenzar esta Celebración vamos a pedir a Dios perdón, sinceramente.

 

* Muchas veces nos consideramos cristianos a sueldo y exigimos a Dios el pago de nuestro trabajo. SEÑOR, TEN PIEDAD...

* Muchas veces nos molesta que Dios conceda la salvación a los que no consideramos tan buenos como nosotros. CRISTO, TEN PIEDAD...

* Muchas veces nos olvidamos de que Dios nos da más de lo que merecemos y a pesar de eso nos quejamos. SEÑOR, TEN PIEDAD...

 

Dios Padre Bondadoso tiene Misericordia de nosotros, perdona nuestros pecados y nos lleva a la Vida Eterna. Amén.

 

Oración

                   Hoy, Señor,

venimos a pedirte luz y fuerza,

para conocerte mejor y seguir tus pasos.

Ayúdanos, para dejar a un lado la difamación y la mentira,

y reconocer que puedes conceder tus gracias

cuando quieras y en la forma que desees.

Ayúdanos, para trabajar en Tu Viña,

en la implantación de Tu Reino, sin esperar nada a cambio. Amén.

 

Leemos la Palabra, para que nos ilumine y nos afiance en la fe de Jesús:

+ Lectura del santo Evangelio según San Mateo, 20,1-16

 

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos esta parábola: «El Reino de los Cielos se parece a un propietario que al amanecer salió a contratar jornaleros para su viña. Después de ajustarse con ellos en un denario por jornada los mandó a la viña. Salió otra vez a media mañana vio a otros que estaban en la plaza sin trabajo, y les dijo: Id también vosotros a mi viña, y os pagaré lo debido. Ellos fueron. Salió de nuevo hacia mediodía y a media tarde e hizo lo mismo. Salió al caer la tarde y encontró a otros, parados, y les dijo: "¿Cómo es que estáis aquí el día entero sin trabajar?" Le respondieron: "Nadie nos ha contratado." El les dijo: "Id también vosotros a mi viña." Cuando oscureció, el dueño dijo al capataz: "Llama a los jornaleros y págales el jornal, empezando por los últimos y acabando por los primeros." Vinieron los del atardecer, y recibieron un denario cada uno. Cuando llegaron los primeros, pensaban que recibirían más, pero ellos también recibieron un denario cada uno. Entonces se pusieron a protestar contra el amo: “Estos últimos han trabajado solo una hora y los has tratado igual que a nosotros, que hemos aguantado el peso del día y el bochorno.” El replicó a uno de ellos: Amigo, no te hago ninguna injusticia.
¿No nos ajustamos en un denario? Toma lo tuyo y vete. Quiero darle a este último igual que a ti ¿Es que no tengo libertad para hacer lo que quiera en mis asuntos? ¿O vas a tener tú envidia porque yo soy bueno?
Así, los últimos serán los primeros y los primeros los últimos »

Palabra del Señor

 

Comentario

         "El Evangelio de hoy nos ha presentado esta parábola: los obreros llamados a trabajar en la viña. Con un final extraño: unos obreros que después de recibir el salario acordado, protestan porque otros reciben el mismo salario que ellos habiendo trabajado menos horas.

         Todos hemos sacado ya nuestra enseñanza personal de esta parábola, pero vamos a intentar sacar algunas enseñanzas más, para nuestra vida de cristianos.

         Muchas veces nosotros aplicamos a nuestras relaciones con Dios, las leyes del contrato laboral, de las relaciones laborales humanas. Hemos convertido a Dios en un patrono que debe pagarnos según nuestros méritos y nuestro trabajo.

         "Hemos ido a Misa muchas veces, hemos cumplido los Mandamientos, hemos hecho un montón de méritos y por lo tanto Dios debe pagarnos con el Cielo, nos lo hemos ganado". Así pensamos.

         Y no sólo queremos nuestra recompensa para el Cielo, sino que exigimos nuestra paga, nuestro bienestar, también aquí.

"¿Por qué Dios me manda esta enfermedad si soy cristiano cumplidor? , ¿Por qué, ese que no es buen cristiano, vive mejor que yo?". Solemos usar estas expresiones o las hemos oído más de una vez.

         Hemos hecho de Dios un patrono de empresa al que exigimos el pago de un salario. Como vivimos en una sociedad en la que nos esforzamos por conseguir un salario a fin de mes; y gracias a él, vivimos. Con Dios nos comportamos también como obreros, como cristianos a sueldo.

         Pretendemos que nos pague el número de Misas y de oraciones y nos escandalizamos y protestamos como los obreros de la parábola. Vemos que los que no cumplen tan religiosamente como nosotros la tarea cristiana, también reciben la Salvación, y además viven felices y sin enfermedades en este mundo. ¿Por qué?

         Con esta forma de pensar, Dios es para nosotros el patrono de la empresa de la religión. Esta forma de pensar nos encaja muy bien en el ambiente de nuestra sociedad, pero no en los planes de Dios. Aunque a nosotros nos gustaría que fuesen los mismos.

         El Evangelio nos exige un cambio de mentalidad. Dios no es patrono, sino un amo generoso que paga con justicia y con desprendimiento. ¿Es que vamos a tener envidia, porque Él sea generoso? ¿Es que vamos a tener envidia porque haya en el mundo personas desinteresadas? .

         Nuestra relación con Dios, no debe ser para comprar nuestra Salvación. Tiene que ser una relación de hijos hacia su Padre.

Dios es el Padre que nos da más de lo que merecemos, y no debemos protestar porque también se lo quiera dar a otros.

          que debemos hacer es copiar su enseñanza y ser generosos, también nosotros. También nosotros debemos ser desprendidos y no estar esperando a que nos hagan un favor para devolverlo. Hay que saber adelantarse en el favor, y sin buscar nada a cambio.

         Dios es justo y sabe recompensar, pero nunca paga unos servicios prestados. Porque Dios es el amo generoso que nos da más de lo que merecemos".

Es el momento de hacer silencio, meditar.........

 

         Oremos y Pidamos al Señor por intercesión de nuestra madre la Virgen de la Cabeza.

1 - Por el Papa y los Pastores de la Iglesia, para que no se consideren encargados ni jefes, sino colaboradores al servicio de los cristianos.

Roguemos al Señor.

 

2 -Por los dirigentes de los pueblos, para que no se consideren dueños y señores de sus ciudadanos, sino los responsables de que se haga justicia y se conviva en solidaridad.

Roguemos al Señor.

 

3 - Por los pobres, necesitados, marginados, por los que no tienen trabajo ni vivienda, para que también ellos reciban una ayuda generosa de Dios y de nosotros.

Roguemos al Señor.

 

4 - Por todos nosotros, para que seamos generosos, desinteresados y responsables en el puesto que ocupamos en la sociedad; y así colaboremos para hacer más agradable y llevadera la vida de los demás.

Roguemos al Señor.

 

Ayúdanos a convivir. Que seamos generosos con los demás sin criticas ni difamaciones. Amén.

 

Damos Gracias:

         "Señor, con la fuerza de tu Cuerpo y Sangre,

queremos hacer un Mundo Nuevo y una historia distinta:

sin clases, sin odios, sin discriminaciones;

sin ricos ni pobres, todos iguales en justicia y en paz.

Queremos un mundo distinto

donde no exista la explotación de los trabajadores,

ni la opresión contra los débiles,

ni la violencia, ni la envidia.

Queremos un mundo como Tú lo quieres,

limpio y hermoso para todos,

todos iguales y en familia,

todos hermanos, solidarios y amigos.

Queremos un mundo donde dé gusto vivir,

donde todos podamos ser dichosos:

¡y lo vamos a conseguir!.

Vamos a trabajar en tu Viña, en tu Reino

y vamos a conformarnos con lo que nos des,  

porque siempre pagas más de lo que merecemos.

Ayúdanos a ser  trabajadores fieles, honrados y generosos".

 

¡Viva la Virgen de la Cabeza!

 

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